El tango en Europa, Alemania un país muy caliente

El tango es un baile característico de Argentina que tiene su origen allá por el siglo XIX. De todas formas, es bastante difícil definir claramente sus inicios, aunque parece que nació en los arrabales para ir internándose poco a poco en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Su clase y ritmo pronto lo catapultaron hacia el reconocimiento y prestigio que ha adquirido en el mundo entero.

Y es que es un baile muy arraigado en todos los continentes, y Europa no iba ser menos. Donde más importancia cobró en sus inicios fue en París y España, y a principios de siglo XX se extiende por el resto de países. La influencia italiana en Argentina sirvió de conducto para transportar la pasión por este baile, que también tuvo trasvases con otras músicas populares de la época, como la habanera o la milonga. A pesar de proceder de los suburbios arrabaleros, supo integrarse y recibir la aceptación de la sociedad europea.

De hecho, incluso un país que a priori parece tan frío y estricto como Alemania no pudo quedar inmune ante la pasión del tango, como nos cuentas los alemanes sirporno. Eso sí, poco antes de la Primera Guerra Mundial, el káiser Guillermo II prohibió a los oficiales prusianos que bailaran el tango si llevaban puesto el uniforme. Quizá lo único que pretendía era no restar valor al antiguo vals alemán, mucho más complicado técnica y físicamente, pero esos impedimentos fueron cayendo poco a poco. De hecho, Alemania es el país de origen de tango queer, una visión del tango que propone que los roles en la danza no se vea determinada por el género de quienes lo bailan, sino que los cuerpos deben conectar independientemente. Así, las parejas pueden estar formadas por personas del mismo sexo y el rol de conductor y conducido puede variar a lo largo del baile.

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